¿Apostar es adictivo?

Hacer apuestas deportivas puede ser extremadamente adictivo. Dependiendo del método que utilices y la cantidad de dinero que inviertas en tu bankroll puede ser un hobby que te salga muy caro o una afición muy rentable. Y no es necesario que viajes hasta Las Vegas para conseguir volverte adicto a las apuestas porque no tienes ni que levantarte de tu sillón para hacer una apuesta deportiva.

Cuando apostamos a un deporte la mejor forma de hacer una buena apuesta es estar bien informado. Hay miles de teorías y estrategias, así como páginas web, reportajes y mucha más parafernalia pero a fin de cuenta todo se resume en poner dinero e intentar averiguar el resultado de un partido o evento deportivo.

fotografia de apuestas adiccion

Hay muchas razones que explican porque hacer apuestas deportivas puede convertirse en una adiccion. A fin de cuentas un fan de los deportes verá el partido igualmente, así que pronto se les ocurre la idea de intentar sacar dinero de esta afición.

Por supuesto lo que los fans no tienen en cuenta es que por más intensamente que mires y animes a un equipo esto no va a influir de ninguna manera en el  resultado final.

Otra razón por la que la gente gasta demasiado es porque es un hábito que no se comparte con la familia. Las personas que hablan de sus apuestas y comentan como les va, suelen ser advertidas por las personas de su entorno cuando se les empieza a ir de las manos. También suelen hacer comentarios si una semana el presupuesto sube demasiado y un “te lo dije “a tiempo de un amigo de confianza muchas veces hace milagros.

Otro peligro es cuando una persona tiene suerte en sus apuestas y su bankroll tiende a crecer exponencialmente. Mantener un bankroll pequeño de 50 o 100 euros hace que si un día lo pierdes todo no sea una gran desgracia.

Pero si nos acostumbramos  a tener un bankroll de 1.000 euros y en una mala racha perdemos la mitad, podemos intentar rellenarlo  quitándonos un dinero que igual ese mes no podemos permitirnos gastar.

Ir vaciando el bankroll y mantenerlo en niveles acorde a nuestro estilo de vida puede evitar disgustos. Recuerda que como en todo en esta vida la moderación será la clave de un juego saludable.